¿TIENES MÁS DE 18 AÑOS?
Google+

Se encuentra usted aquí

Vasca. Kata 4.
calle Santa Catalina, 4 Donostia.(Guipuzcoa)

Kata.4: Informalidad bien entendida a base de raciones y tapas

Carlos Maribona26/10/2015

El Kata.4 se ha convertido en uno de los locales de moda de San Sebastián, con propuestas informales, cuidadas y atractivas en formato ración, tapa o pintxo.

Muchas veces tenemos la impresión de que los buenos pinchos en San Sebastián se encuentran únicamente en la Parte Vieja, en establecimientos muy tradicionales. Sin embargo, la capital guipuzcoana es también una ciudad moderna, abierta a las tendencias actuales, con locales que rompen con la estética clásica de los bares de siempre y que aportan cosas nuevas en su oferta.

Buen ejemplo de ello es este Kata.4, que me descubrieron hace ya casi cuatro años unos buenos amigos donostiarras, médicos ambos. Este matrimonio vive muy cerca de donde se encuentra esta casa, y la ha convertido en su lugar de referencia. No me extraña porque no se come nada mal, sobre todo si lo que se busca es hacer una comida informal, a base de raciones y pinchos bien elaborados.

Además, su emplazamiento es estratégico. Al final de la avenida de la Libertad, frente al río Urumea, cerca del Kursaal y a un paso del hotel María Cristina. Esta proximidad al hotel hace que en determinadas épocas, especialmente durante el Festival de Cine, puedan verse en su barra, en las mesas altas que la rodean o en la terraza, caras muy conocidas del espectáculo. Frecuentado también por un público local de clase alta, que lo ha puesto de moda.

Kata.4 se proclama "oyster bar". Y tanto en la gran pizarra que preside la zona de la barra como en la carta aparecen reflejados siete tipos de ostras, todas francesas. Sin embargo, el día de nuestra última visita, coincidiendo además con un evento importante como San Sebastián Gastronómika, sólo había dos variedades disponibles. Pobre balance. Nos hubiera gustado hacer una cata comparativa pero nos conformamos con pedir las ostras Guillardeau número 3, que están francamente buenas.

Muchas de las cosas que se ofrecen en la carta se pueden elegir en dos tamaños: ración o tapa, e incluso algunas en un tercero, más reducido, el pincho. Una buena forma de probar más elaboraciones y hacer una comida informal y variada.

De las entradas pedimos dos que tienen bastante fama entre la clientela, las patatas Kata.4 y las croquetas de chipirón. Están buenas estas últimas, bien rebozadas y con un una masa cremosa en la que aparece con fuerza el sabor del chipirón. En cuanto a las patatas, se sirven en ración generosa, fritas con su piel y con una salsa agridulce mezcla de mayonesa y barbacoa. Las patatas por encima de la salsa. Rica también la brocheta de pulpo con una lograda salsa romesco.

Hay además un buen apartado de productos del cerdo ibérico, de la conocida marca Carrasco de Guijuelo. Muy bueno el jamón, que se corta a mano, y no le van a la zaga ni el lomo, ni el chorizo ni el salchichón. Se sirven con pan de cristal untado con tomate, un perfecto acompañamiento.

Al igual que ocurre con las chacinas, en esta casa se cuida mucho el producto. Conservas de calidad como unas sabrosas anchoas de Guetaria o la ventresca de bonito, que se presenta en una agradable ensalada con guindillas de Aguinaga y cebolleta fresca.

La oferta incluye algo de marisco, que varía en función de la temporada y de lo que hay en el mercado. Pueden ser unos percebes, unos camarones, unas almejas gallegas o unas gambas rojas. Pocas carnes (atención al secreto de ibérico, que les proporciona la misma casa de Guijuelo que los jamones y las chacinas y que se prepara con crema de calabaza) y bastantes pescados, que constituyen el grueso de la oferta cuando se quiere comer de manera más formal en el comedor de la planta inferior o en el reservado que hay al fondo.

Platos en general bien elaborados, ya sea con algún toque original, como ocurre con las vainas salteadas con atún marinado o con la merluza de anzuelo con emulsión de ajo negro, ya sea en versiones tradicionales, como la de la misma merluza pero en salsa verde y con cocochas. Estas cocochas tienen gran protagonismo en la carta. Las elaboran confitadas, en salsa verde o rebozadas. Probamos estas últimas. Muy recomendables. Producto de calidad y rebozado sin grasa.

Postres cuidados, con una atractiva tarta de queso, torrija caramelizada con helado de vainilla o el biscuit de chocolate con lo que en la carta llaman helado de "specool" y que debe referirse a la célebre galleta belga de especias conocida como "speculoos". Sea como sea, está bueno el conjunto.

No es Kata.4 el mejor restaurante de San Sebastián, ni aspira en absoluto a ello. Pero sí es una dirección recomendable para comer razonablemente de manera informal en un sitio agradable. Más que suficiente.

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.