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San Valentín
Tendencias.

Cocina para enamorar o cómo celebrar San Valentín en casa (y triunfar)

Manel Bonafacia14/02/2017

¿Quieres hacer un regalo a tu pareja por San Valentín y no sabes qué comprarle? No le compres nada. Piensa en sus gustos, entra en la cocina y prepárale una cena, regálale tiempo y esfuerzo. Él o ella sabrá reconocer el valor de este regalo personal y exclusivo. Nosotros te ayudamos con algunos consejo y recetas.

No hacen falta excusas para hacer un regalo, ni para preparar una velada especial, la fecha de hoy es un momento tan bueno como otro. Y no hay que buscar productos afrodisíacos, que también puedes hacerlo y en Gastronosfera los encontrarás todos bien explicados. La sorpresa es la mejor chispa para encender la pasión, y tanto si cocinas habitualmente como si no lo haces, sobre todo si no lo haces, el hecho de preparar a la pareja una cena a su gusto será seguro una buena sorpresa.

Pensando en el cine, para una velada de San Valentín puedes buscar una película de amor de las que recomiendan las páginas web tipo Ghost, Titanic o Shakespeare in love, pero también puedes poner un poco de imaginación y pensar en sus gustos para elegir un film que no haya visto y que con una alta probabilidad sabes que le va a gustar, o al menos sorprender.

Haz el mismo pensamiento a la hora de imaginar la cena: no busques por internet 'recetas cena romántica San Valentín' ni lo centres todo en la lista de alimentos afrodisíacos que hemos dicho antes.

Piensa: ¿qué le gusta? Y también: ¿qué sé hacer? Y aún: ¿qué puedo hacer? Hay cosas muy evidentes que no hace falta decir, como que no hay que preparar sushi si a la otra persona no le gusta el pescado crudo, pero es el mismo caso si a ti te gustan mucho las sopas. No prepares sopa, porque se verá a la legua que has pensado más en ti que en el otro.

No prepares sushi sólo porque te queda muy bien, aunque le guste el pescado crudo, porque se dará que no te has matado y has ido a lo fácil para lucirte; no le des caviar simplemente para que se note que te has gastado el dinero, tal vez sus gustos se inclinan por unos bastoncitos de verdura crujientes con una buena salsa para dipear.

Buscando por la red encontramos todo tipo de propuestas para una cena como la que hoy nos ocupa, incluidas brochetas de melón y sandía cortados con un molde en forma de corazón. No nos atrevemos a recomendartelo ni a desaconsejartelo, nadie mejor que tú debe saber si tu pareja tiene esos gustos. Por si acaso, en una relación incipiente, mejor no tentar a la suerte y evitar que, de entrada, te consideren una persona cursi pasada de moda.

El escenario, crear el clima

¿San Valentín es igual a cenar con velas? Seguramente para muchos esa es la idea de una cena romántica y, por lo tanto, adelante con las velas. Que aunque tu pareja lo encuentre un poco cursi, seguro que no te lo dirá y acabará disfrutando de la intimidad que proporciona la luz tenue.

Prepara la mesa con cuidado, no tires las servilletas y los cubiertos de cualquier manera, y si tienes chimenea, pon una manta frente al hogar y sirve la cena tipo picnic.

Piensa en detallitos que puedan gustar, y para que se note que te lo has currado, imprime el menú y déjalo sobre el plato o apoyado en la copa, como si estuvierais en un buen restaurante.

¡Ah! Y no descuides la música. Igual que decíamos de las pelis, ten cuidado con la elección y huye de lo evidente. 

Bebidas, acertar con la elección

Como en cualquier cena, la parte líquida es muy importante, y la norma a seguir debe ser la misma que hemos reiterado hasta ahora: pensar en el otro, y tratar de sorprender.

Tienes que saber si a tu pareja, o a la persona que quieres que se convierta en tu pareja, le gusta o no el alcohol, y si no es así, no te limites a poner agua en la mesa: existe buena cerveza sin alcohol y los recetarios de cócteles ofrecen algunos aptos para abstemios tan famosos como el San Francisco o la piña colada. Espera a tu invitado/ con un cóctel 'sin' y habrás ganado el primer punto.

Si bebe alcohol, una cerveza para el aperitivo, antes de empezar a cenar, o para toda la comida, si sabes que le gusta, pero busca una que no haya probado o que beba poco, la oferta es suficientemente amplia.

Igual con el vino: hay donde elegir, de todos los colores (blanco, tinto, rosado) encontrarás una amplia oferta. Puede ser una buena idea buscar una etiqueta y un nombre divertido, pero evita que parezca una indirecta, porque rompería toda la magia de la cena.  

El tópico dice que en las cenas de pareja hay que brindar con cava o champán, según las posibilidades de cada uno: eso siempre gusta, pero se puede brindar con cualquier bebida y también sorprenderás si pasas del vino espumoso y ofreces a la hora del postre un vino dulce de los muchos que se producen por toda España.

En cualquier caso, si queremos terminar bien la velada, hay que tener en cuenta la advertencia que formulaba Shakespeare en una de sus obras sobre el alcohol y el amor: provoca el deseo, pero impide la consumación. En otras palabras, con medida anima, en exceso provoca somnolencia... o cosas peores.

La comida

Una vez decidido el escenario, la decoración y las bebidas, centrémonos en lo principal: ¿qué cocinamos? Si no queremos romper el encanto de la velada, debemos optar por preparaciones que se puedan dejar avanzadas y acabar al momento, y que no nos hagan huir de la mesa cada dos por tres ni estar mucho rato fuera.

Lo principal, como hemos ido repitiendo, es elegir los platos en función de los gustos de nuestra pareja, y eso sólo lo sabe cada uno. Aquí sólo damos dos menús posibles: el primero más sencillo de ejecutar, para personas no muy acostumbradas a la cocina, y otro un poco más elaborado. Sólo son ejemplos, porque si no hay ostras, con unos mejillones al vapor se puede cenar igual de bien.

Que lo importante de esta cena, no sé si lo hemos dicho antes, es sorprender y agradar acertando los gustos del otro. Ah! Todas las recetas son para dos personas, si sois tres, os tocará compartir.

Menú 1: para principantes de los fogones

ENTRANTE

Jamón y queso ibérico

Ingredientes:

  • - 150 g jamón ibérico cortado fino
  • - 150 g de queso ibérico
  • - bastoncitos, picos o regañás

Preparación: 

Cortamos el queso en triángulos. Los disponemos alrededor de una bandeja redonda, el jamón lo ponemos en el centro y en medio ponemos un montoncito de palitos de pan para acompañar el embutido y el queso.

PRINCIPAL

Crema de marisco con gambas, rape y almejas

Ingredientes:

  • - 1 brik de crema de marisco de calidad
  • - 4 gambas frescas grandes
  • - 2 medallones de rape
  • - 4 almejas grandes
  • - 2 rebanadas de baguette
  • - 1 bote de alioli

Preparación:

- Pelamos las gambas, salpimentamos las colas y las reservamos.

- Cortamos el rape en dados y los salpimentamos.

- Abrimos las almejas al vapor en un cazo tapado, con un chorrito de vino blanco.

- Ponemos a calentar la mitad del caldo en un cazo, y en una sartén al fuego con un poco de aceite marcamos las gambas, un minuto por lado, y los dados de rape, un minuto más que las gambas.

- Ponemos en el fondo del plato las dos gambas de pie, la una contra la otra, y alrededor los dados de rape y las almejas con la concha. Regamos con el caldo caliente.

- Acompañamos con una rebanada de pan tostado untada con alioli. 

POSTRES:

Fresas con chocolate

Ingredientes

  • - 1/2 kg de fresas
  • - 1 tableta de chocolate de postres

Preparación:

- Lavamos las fresas sin quitar el pedúnculo verde.

- Rompamos el chocolate en trozos y los fundimos en el microondas en un bol: lo ponemos un minuto en el microondas a ponencia alta, removemos y volvemos a poner un minuto más al microondas, volvemos a remover, hasta que esté bien deshecho.

- Podemos llevar a la mesa las fresas en una bandeja y el chocolate en un bol, o mojarlas en el chocolate, hasta algo más de la mitad, y servirlas así.

Menú 2: para cocineros amateurs

ENTRANTE

Ostras con salsa ponzu y huevas de salmón

Ingredientes: 

  • - 6 ostras
  • - salsa ponzu
  • - 1 bote de huevas de salmón
  • - sal gruesa o hielo picado

Preparación: 

Servimos las ostras en una bandeja con una base de sal gruesa o hielo picado, para que se aguanten y no se muevan. Ponemos sobre cada una una cucharada de salsa ponzu y una cucharadita de huevos de salmón.

- Si no encontramos salsa ponzu la podemos preparar en casa mezclando 160 ml de zumo de limón, 80 ml de zumo de lima, 60 ml de vinagre de arroz, 240 ml de salsa de soja, 60 ml de mirin, una tira de alga kombu y unos 10 g de katsuobushi (escamas de bonito seco).

- En un bol mezclamos todos los ingredientes, y los dejamos reposar en la nevera un mínimo de 2 horas o bien toda la noche. Colamos y ya tenemos la salsa a punto para servir. Se guarda en la nevera varios días.

PRINCIPAL

Tartar de salmón con habitas confitadas

Ingredientes

  • - 1 filete de salmón de 300 g
  • - 1 bote de habitas confitadas en aceite de oliva
  • - 1 cebolleta
  • - pepinillos agridulces
  • - alcaparras
  • - mostaza
  • - salsa Perrins
  • - salsa Tabasco u otra picante
  • - mezcla de lechugas

Preparación: 

- Congelamos el salmón al menos 24 horas antes, o bien lo compramos ya congelado, para prevenir la contaminación por anisakis.

- Descongelamos tres horas antes de preparar el plato. Con el cuchillo, cortamos el salmón en dados de medio centímetro, haciendo primero láminas finas, después bastones y finalmente los dados. Picamos la cebolla, los pepinillos y las alcaparras, aproximadamente una cucharada de cada.

- Añadimos con cucharada de café de mostaza, un poco más de salsa Perrins y una punta de salsa picante, a gusto del consumidor, y mezclamos bien.

- Escurrimos las habitas del aceite y las mezclamos con el salmón.

- Lo emplatamos con un molde redondo, adornamos con unas tiras finas de verdura crudas (zanahoria, cebolla tierna, calabacín ...) y acompañamos con una mezcla de hojas verdes aliñadas.

POSTRE

Mousse de chocolate ligera

Ingredientes

  • - 175 g de chocolate negro con el 70% de cacao
  • - 4 huevos
  • - 80 g de azúcar glas
  • - 30 g de aceite de oliva suave

Preparación: 

- Ponemos a fundir el chocolate al baño maría o en el microondas. Removemos bien para que se deshaga del todo y añadimos el aceite.

- Separamos las claras de las yemas, y éstas las mezclamos con el azúcar glas. Mezclamos bien con una batidora manual o eléctrica hasta obtener una masa blanquecina sobre la que verteremos la mezcla de chocolate y aceite, y mezclamos bien.

- Montamos las claras firmes, a punto de nieve (sacaremos los huevos de la nevera un buen rato antes para ayudar a montar). Cuando estén montadas, vertemos las claras sobre el chocolate, y no al revés, y mezclamos siempre de abajo hacia arriba para no desmontarlas.

- Dejamos reposar en la nevera al menos un par de horas y servimos la mousse en cuencos o copas anchas.

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