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De Fusión. El Escondite de Villanueva.
Calle Villanueva, 26 Madrid. Tel: 914 313 349

El Escondite de Villanueva: nueva imagen para un clásico

Mar Romero17/07/2015

El Escondite de Villanueva es un clásico del madrileño barrio de Salamanca que ha sido renovado completamente en febrero de este año por Alex Pérez Albuquerque y Caleb Soler junto a otros cuatro socios. Hereda el nombre de un antiguo local del que Alex formó parte de su inauguración hace algunos años con distinta ubicación pero con la misma filosofía: un establecimiento totalmente acorde con la hostelería actual, combinando pinchos con copas.

Desde las 8 de la mañana, con una gran variedad de desayunos que cosechan éxitos a diario con un precio de entre 2.50 y 4 euros, un menú de 12 euros a mediodía, meriendas y una carta de cócteles desde el afterwork hasta la madrugada, se puede disfrutar de este nuevo aire sofisticado y moderno que también se ha trasladado a la carta de El Escondite de Villanueva con la premisa de la buena relación calidad-precio. Un local totalmente acorde con las tendencias actuales.

El cambio radical ha estado en manos del estudio de interiorismo Madrid in Love, que se ha ganado el prestigio del sector con otros proyectos como Dray Martina, Taberna los Gallos, Maricastaña, o Lady Madonna, propiedad de Alex y Caleb en la calle de Orellana.

Una imagen elegante, sofisticada y, por qué no, divertida, que comienza con una terracita a la entrada, objeto de deseo a la hora de los desayunos para disfrutar de las mañanas frescas de primavera y verano. Techos altos, luz y profundidad son las señas del interior de este local y colores beiges en las paredes que juegan con tonos más llamativos de las tapicerías, el suelo Bolon con dibujo de espigas en el suelo, mármol gris y latón en las mesas, lámparas de aire étnico y detalles que hacen cómoda y agradable la estancia.

Clásicos auténticos

El precio medio de carta es de unos 25 euros con propuestas desde los 3.50 euros de su pincho de tortilla de patata que se encuentra dentro del apartado de picoteo junto a unas patatas bravas, cuya receta prometen que es la auténtica castiza, una sardina en lomo con salmorejo y aguacate, la ensaladilla clásica con langostinos y pan de cristal, un tomate rico con ventresca y cebolla morada o el Falso risotto con boletus y trufa, que es en realidad avena de trigo.

Aquí se apuesta por el desenfado y se pueden compartir platos divertidos como los Gambones marinados a la parrilla sobre mango y aguacate o el Steak tartar con helado de mostaza y parmesano. Para los gustos más clásicos están las Croquetas de jamón ibérico y trufa blanca o los Huevos estrellados con jamón ibérico, padrones y patatas a lo pobre. 

Hay un apartado de hamburguesas 100% vacuno con pan de brioche hecho en horno de leña, sandwiches y bocatas como el de calamares Lady Madonna, copiado de este local porque ha hecho fans a muchos de los que lo han probado. Pero también propuestas más formales como el Lomo de buey fileteado y patatas con mojo o el Atún rojo vuelta y vuelta con verduras al wok.

Además de la calidad indiscutible, siempre hay un toque sofisticado en los ingredientes y presentación, como en la receta del pan bao que se acompaña de confit de pato pad thai con hoja de miso y ali-oli de tamarindo.

Recordando la infancia

La carta se completa con una variada oferta de postres entre 4 y 5 euros como la Cheesecake con helado de galleta, el Macaron de chocolate con helado de vainilla de Tahití o el helado Drácula versión El Escondite, que nos hace recordar nuestra infancia y que se acompaña de vainilla y helado de Coca-cola.

Además de la mencionada carta de cócteles hay otra de vinos fácil, con referencias sencillas a precios moderados que completan la oferta para gente de todas las edades. Lo cierto es que El Escondite de Villanueva ha conseguido el movimiento de esta zona madrileña, convirtiéndose en un local de tendencias, que bien podría convertirse en un clásico si sigue ganando adeptos.  

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