Relish: qué es y cómo prepararlo
Agridulce, crujiente y con un sabor que te hace querer más: el relish es uno de esos condimentos que marcan la diferencia potenciando intensamente el sabor de las preparaciones. De raíces gastronómicas anglosajonas, y elaborado a partir de pepinos, pepinillos u otros productos vegetales, el aderezo se usa principalmente para resaltar platos que tienen la carne como protagonista.
Aunque el consumo de relish en España no está muy extendido, lo puedes encontrar sin muchas dificultades en algunas tiendas y supermercados: Heinz y otras marcas lo comercializan. Sin embargo, suele tener un precio elevado para lo que es la preparación en sí. La buena noticia es que lo puedes hacer casero y ahorrarte conservantes, y, por supuesto, algo de dinero. Además, ¡prepararlo es mucho más sencillo de lo que parece! En este artículo te compartimos algunos consejos para su elaboración y te damos varias ideas para sacarle el máximo provecho. ¡Vamos allá!

¿Qué es el relish?
El término "relish" proviene del inglés y hace referencia a un aderezo agridulce que se basa en frutas y verduras (especialmente pepinos o pepinillos) conservadas en vinagre, azúcar y especias. Una de las características que mejor diferencian el relish de otros condimentos es que no es espeso ni cremoso. De hecho, normalmente contiene trozos pequeños. Esto le proporciona una textura crujiente y un sabor bastante fuerte.
El relish, como hemos mencionado, se asocia principalmente a la cocina anglosajona. En países como Estados Unidos o el Reino Unido es común encontrarlo junto a hamburguesas, hot dogs, carnes asadas e incluso en ensaladas y sándwiches. Su versatilidad lo ha convertido en un acompañante ideal para una gran variedad de platos.

Ingredientes esenciales del relish
El relish puede llevar un montón de ingredientes distintos, pero estos son los básicos para cocinar su versión más tradicional:
Pepinillos. El pepinillo es el protagonista indiscutible del relish clásico. Puedes usar cualquier tipo de pepinillo, aunque los avinagrados suelen ser los más habituales. Su sabor ácido es idóneo para equilibrar el dulzor del azúcar.
Vinagre. El vinagre es también esencial en la elaboración del relish, sobre todo si utilizamos pepino como base de la receta. Si optamos por hacer el relish con pepinillos ya avinagrados, basta con añadir un poco de vinagre, sin excedernos. El vinagre blanco es el más usado porque tiene un sabor neutro y aporta acidez sin afectar el calor del relish, pero si prefieres un toque más afrutado puedes optar por el de manzana.
Azúcar. El azúcar le otorga al relish ese interesante matiz dulce que contrasta con el vinagre y la hortaliza. Recuerda que puedes emplear azúcar blanco o moreno dependiendo de si prefieres un sabor más suave o un toque más caramelizado.
Especias. La cúrcuma, la sal y la pimienta son las especias tradicionales que se utilizan para preparar relish, pero hay muchas otras con las que puedes experimentar. Por ejemplo, te sugerimos probar con el comino, la mostaza en polvo o el jengibre.

Preparar relish casero: ¡manos a la obra!
Hacer tu propio relish es realmente interesante, pues te posibilita adaptarlo a tus propios gustos. Si prefieres un relish más dulce, puedes añadir más azúcar o incluso usar frutas como manzanas o peras. Por otro lado, si eres atrevido y te fascina la comida picante, puedes agregar pimientos o jalapeños a tu relish.
A continuación, te compartimos una receta básica de relish, fácil y rápida, con ingredientes que podrás conseguir sin problemas. En esta ocasión usamos pepino, en vez de pepinillos, para que el resultado final sea un relish más suave. ¡Anímate, no necesitas ser un experto en la cocina para prepararlo!
Ingredientes:
- 4 pepinos medianos
- 200 ml de vinagre
- 100 ml de agua
- 3 o 4 cucharadas de azúcar (ajustar al gusto)
- 2 cucharadas de cúrcuma
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta (ajustar al gusto)
Elaboración:
Lava y corta los pepinos. Si prefieres, puedes pelarlos, aunque no es necesario. Luego, córtalos en trozos pequeños. Si te gusta el relish con una textura más suave, puedes picarlos más finos.
Prepara la mezcla líquida. En una olla grande, coloca los pepinos picados junto con el agua, el vinagre blanco, el azúcar, la cúrcuma, la sal y la pimienta. Remueve bien para que todos los ingredientes se integren.
Lleva la mezcla a fuego medio durante unos 45 minutos. Deberás ir removiendo cada 5 minutos aproximadamente para evitar que se pegue. Verás que el líquido poco a poco se irá reduciendo y espesando ligeramente.
Cuando haya pasado el tiempo de cocción, retira la olla del fuego. Deja que el relish se enfríe un poco y luego envásalo en frascos de vidrio. Deja reposar el preparado en el frigorífico durante al menos 24 horas antes de darle uso. Esto permitirá que los sabores se mezclen bien. El relish casero puede mantenerse en buen estado varias semanas si se conserva en condiciones adecuadas.

Relish, el aderezo más ‘in’
El sabor agridulce y la textura crujiente del relish lo convierten en un condimento perfecto para acompañar carnes, hamburguesas y muchos más platos. Aunque es más popular en los países anglosajones, su polivalencia permite que pueda encajar en cualquier tipo de cocina. ¡Y lo mejor de todo, como hemos visto, es que su preparación no tiene mucho secreto!
Hacer tu propio relish te da la libertad de ajustarlo a tu gusto, probando con distintas frutas, verduras y especias. Además, es una forma genial de darle un toque único a tus comidas sin usar ingredientes artificiales ni conservantes. Así que, si pronto esperas invitados en casa, no dudes en sorprenderles con tu relish casero. ¡Te aseguramos que les va a encantar!